Mercado abierto
La diversificación es la estrategia de repartir el capital entre distintos activos poco correlacionados para reducir el riesgo de la cartera. Es la versión financiera del refrán "no poner todos los huevos en la misma canasta": cuando una posición cae, otras pueden sostenerse o subir, de modo que el resultado global es más estable. Su objetivo central es reducir el riesgo no sistemático, aquel propio de un activo o empresa puntual, sin necesariamente sacrificar el rendimiento esperado.
El riesgo de una cartera no es el simple promedio del riesgo de sus partes: depende de cómo se mueven los activos entre sí. Para dos activos, la varianza de la cartera es:
σp2=w12σ12+w22σ22+2w1w2ρ12σ1σ2
donde wi son las ponderaciones, σi los desvíos y ρ12 la correlación. La clave está en el último término: cuanto menor es ρ, menor es la varianza total. Con correlación negativa (ρ<0) la diversificación reduce el riesgo de forma notable; con ρ=1 no hay beneficio, porque los activos se mueven juntos.
El riesgo no sistemático (diversificable) es específico de un emisor o industria: un mal balance, un default puntual, un problema regulatorio de un sector. Diversificando se lo puede reducir hasta casi eliminarlo. El riesgo sistemático (de mercado) afecta a todos los activos a la vez —una crisis cambiaria, una suba de tasas global, un salto del riesgo país— y no se elimina diversificando; solo se atenúa con activos de baja correlación o coberturas.
Una cartera diversificada local suele combinar pesos y dólares: renta fija CER (para cubrir inflación), acciones argentinas, CEDEARs (para dolarizar y sumar exposición al exterior) y algo de liquidez en dólar MEP. Así ningún shock único —inflación, devaluación o caída de un papel— define todo el resultado.
Más activos no siempre es mejor. Pasado cierto punto (unos 15 a 20 papeles bien elegidos), el riesgo no sistemático ya está casi neutralizado y sumar posiciones solo agrega costos, comisiones y complejidad de seguimiento, sin reducir riesgo relevante. La sobrediversificación puede además diluir las mejores ideas y arrastrar el rendimiento hacia el promedio del mercado.